Este es el tipo de film que uno quiere que sea mejor que el original pero ya sospecha que el resultado no será el más favorable. Con "Zoolander 2" esa regla se cumple. Similar a lo que sucedió con la segunda entrega de "¿Qué pasó ayer?", Ben Stiller refrita prácticamente la misma dinámica (e incluso personajes) de la película original, lo que hizo que muchos chistes perdieran el impacto que tuvieron originalmente. El film comienza bien, con una escena de acción y comedia que nos introduce en un complot mundial para eliminar a una logia secreta formada por gente muy, muy, muy bien parecida que prepara desde hace años la llegada del elegido. Ok, la trama no es original, para nada, pero al comienzo tiene ritmo e introduce a nuevos jugadores.
Una nueva comedia norteamericana que pone sobre el centro de la trama a una familia disfuncional. Will Ferrell (quien produce el film) y Mark Wahlberg protagonizan una cinta diseñada para divertir. Pero pese a tocar temas interesantes para plantear desde el humor sin perder la seriedad que ellos merecen, los guionistas una vez más optan por el facilismo sin animarse a dar un paso más allá. Lamentablemente esto ya es una constante en este género.
En la trama, Brad (Will Ferrell) es un hombre casado con Sara (Linda Cardellini), la ex de Dusty (Mark Wahlberg), quien dejó a su mujer e hijos para irse de aventuras por el mundo. Brad hizo todo lo que estuvo a su alcance para ganarse el afecto de los hijos de Sara. Pero todo se diluye cuando retorna Dusty, dispuesto a recuperar lo que ha perdido.
Bueno, con respecto a esta película me siento un tanto descolocado, como si no hubiera visto lo mismo que millones de personas aseguran fue muy divertido y una experiencia muy original... Sí, los protagonistas son figuras Lego animadas, pero esta cuestión no me hace verla como un producto totalmente innovador y copado como leí que lo calificaron por ahí. Innovador y atrevido fue "Team América: World Police", que usó íntegramente muñecos para su producción y se animó a un humor delirante. Acá estuvo todo muy calculado y correcto. Además, los legos eran animados... así cualquiera, diría un amigo. Con el tema del humor también me quedé un tanto dubitativo, sobre todo si les tocó como a mí tener que verla obligatoriamente doblada al latino, sin el audio original con el que se podía disfrutar de voces muy reconocidas como Liam Neeson, Chris Pratt, Morgan Freeman o Will Arnett. Hay algunos gags que divierten, pero ya de ahí resaltar este elemento como el pilar más poderoso de la producción, me parece un tanto exagerado.
Para comenzar voy a decir que la animación fue fabulosa, muy colorida y de una calidad que permitió resaltar el atractivo de este tipo de juguete, pero a esta altura del partido quedarse sólo con la calidad de la animación sería un poco básico. En este sentido, el guión me pareció sólo OK, sin muchas cuestiones nuevas como se había promocionado previamente. Sí, aparecen Batman, la Mujer Maravilla y hasta Gandalf convertidos en muñequitos armados con legos, pero este tipo de pastiche en el cine no es novedoso. Por momentos me resultaba un tanto cansador ver tantas referencias a otras películas famosas.
La trama del film se centra en Emmet, un muñeco ordinario que nunca sobresalió en nada, pero que por cuestiones del destino se ve envuelto en una aventura para salvar el mundo que lo excede. Es el elegido para derrotar al villano más malvado, el Sr. Negocios, quien busca a través del arma más poderosa, el pegamento, arruinar el mundo Lego. Entre medio, el protagonista se encuentra con una heroína llamada Estilo Libre, novia del caballero de la noche, Batman. Junto a ellos, emprende una peligrosa misión para salvar el mundo Lego y cumplir con la loca profecía de Vitrubius. Creo que a los más chicos les puede resultar divertida por el tipo de animación, pero no mucho por el humor que está claramente dirigido a un público más adulto. A estos últimos, la melancolía y el recuerdo de los queridos rastris pueden mantenerlos interesados y entretenidos, pero sinceramente creo que se ha exagerado en cuanto a los elogios desmesurados que recibió este trabajo. Se deja ver y está bien para pasar el rato, no más que eso.
* * * BUENA "The Campaing" o "Locos por los votos" es la nueva comedia del realizador Jay Roach, responsable de otros trabajos como "La familia de mi novia" 1 y 2, y la franquicia de "Austin Powers" entre otros. Como podrán apreciar el tipo tiene experiencia en comedias, y a su vez, posee otra característica en particular que lo hace destacarse, ir cambiando el tipo de humor que pone en pantalla de trabajo en trabajo, es decir, no sigue una línea definida como por ejemplo lo hacen Todd Phillips ("¿Qué pasó ayer?" 1 y 2, "Proyecto X", "Todo un parto") o David Zucker ("La pistola desnuda" 1 y 2, "Scary Movie" 3 y 4), sino que va alternando en la forma de construir la comedia. Personalmente disfruté muchísimo del humor utilizado en "La familia de mi novia", hasta llorar de la risa incluso, pero por ejemplo con "Austin Powers" me aburrí como nunca. En "Locos por los votos" el director combina una línea de humor subida de tono con los sellos característicos de sus protagonistas, como ser la pateticidad, la bizarreada y el amaneramiento de Zach Galifianakis, y el "Trash Talking" junto con la comedia física de Will Ferrell. Dejar que estas estrellas de la comedia sean libres y hagan sus gracias emblemáticas es una jugada inteligente, potenciando el talento de ambos y haciendo que las habilidades individuales de cada uno rindan sus frutos. El problema surge cuando esto no va bien acompañado con una historia atractiva, que además de hacer reír al espectador con las payasadas de los personajes, logre mantenerlo interesado con lo que sucede detrás de la comedia. Creo que Roach debería haber sido más cuidadoso con el trasfondo del film, plantear junto a los escritores una trama más consistente y no tan tirada de los pelos. Se nota que hay poco contenido, sobretodo para una película que está satirizando y de alguna manera criticando, algo tan importante como la política en el país más poderoso del mundo. La película parece ser algo más cercano a sesiones de improvisación de 2 habilidosos del humor unidas frágilmente por una línea narrativa construida con hilo barato. "Locos por los votos" es divertida y hasta presenta algunos momentos realmente hilarantes, pero teniendo en cuenta la materia prima y la experiencia del director, podría haber sido magistral y trascendental, ubicándose en el podio de las grande comedias, cuestión que sospecho, no llegará a suceder.