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7 dic 2015

Kryptonita: Una versión alterna y criolla de la "liga de la justicia"

* * * *  MUY BUENA

"Kryptonita" es una esperada producción argentina que se estrenó en 2015 y que adapta con muchas licencias el más que conocido universo de superhéroes norteamericano al ámbito local. 
Su guión está basado en la famosa novela de Leo Oyola, autor que toma desde el punto de vista conceptual a famosos superhéroes y villanos de cómics para colocarlos en Buenos Aires y en las peores circunstancias.
Se trata de una abstracción de aquellos patrones que configuran personajes como Superman, Batman, Flash, Linterna Verde, la Mujer Maravilla y el Guasón (entre otros más). Esos patrones son aplicados a personajes de carne y hueso. Esto configura una suerte de universo alterno, situaciones que los lectores de cómic entenderán muy bien.

4 sept 2013

Séptimo: Darín sin sus niños; el guión sin su norte

* * *     BUENA

Con un trailer que acaparó la atención de muchos, se creyó estar ante una joya cinematográfica que explotaría el potencial de una historia plagada de tensión, suspenso e imprevisión. Pero parece ser que las expectativas quedaron reducidas a sus buenos avances. El español Patxi Amezcua dirige y co-escribe el guión de este nuevo exponente del cine criollo. “Séptimo” es una coproducción argentino-española que tiene como mérito traer (una vez más) a la pantalla grande al rey Midas del cine nacional: el siempre efectivo, correcto y solvente actor Ricardo Darín. Su nombre sellando la cinta le asegura una posición privilegiada en la taquilla argentina. Y eso es completamente indiscutible.
Ricardo Darín es Sebastián, un importante abogado que, en vísperas de una audiencia crucial, debe buscar a sus hijos quienes viven junto a su madre (Belén Rueda) en el séptimo piso de un antiguo edificio. Un día decide jugar un poco con sus hijos: él bajará en el ascensor; ellos, por las escaleras. Ganará el primero en llegar a la planta baja. Sebastián sale victorioso, pero los resultados son catastróficos: sus hijos desaparecen en el trayecto del séptimo piso hasta el hall de entrada. Desesperado, comienza una peregrinación por cada departamento de cada piso del edificio hasta que una misteriosa llamada telefónica le informa que se encuentran secuestrados y, para ser liberados, debe efectuar la entrega de cien mil dólares en un plazo de dos horas. A partir de allí, Sebastián sospechará de todos los que lo rodean y deberá sobrepasar los mismísimos límites de su conducta para reencontrarse con sus hijos.
A primera vista, la historia contiene todos los elementos para producir un thriller de suspenso que atrape al espectador de principio a fin. De hecho, en la primera media hora la película permite que nos conectemos y nos mantengamos expectantes mediante un ritmo que no da respiro, que produce claustrofobia entre tantas escaleras, pasillos, ascensores y departamentos, en el marco de una desesperada búsqueda de un Darín que brilla en cada primer plano que el director realiza. Pero ese nivel de ritmo visual y argumental no logra sostenerse tras esa primera media hora, ya que el guión comienza a torcerse, demostrando lagunas e inconsistencias que no se superan. Algunas líneas secundarias comienzan a abrirse a partir de la trama principal de una manera interesante para terminar inconclusas, desprovistas de un fuerte anclaje a las líneas centrales. Esta circunstancia desemboca en un final abrupto, apresurado y bañado de previsibilidad, con una suerte de final feliz, con perdices, moño y todo. Pudiendo explotar el “efecto sorpresa” y dar una vuelta de tuerca que deje al espectador excitado, los guionistas optaron por el facilismo, sin apostar a lo grande. 
El punto flojo que presenta el guión termina suavizado por un elenco que rema holgadamente la historia. Aparte de la impecable actuación de Darín y la presencia de la actriz española del momento, Belén Rueda, las participaciones de Osvaldo Santoro y Luis Ziembrowsky (ambos con personajes interesantes y muy bien logrados), realzan algunas escenas. Los aspectos técnicos están bien cuidados: una impecable fotografía, una intensa música que acompaña de manera atractiva y una serie de planos aéreos de Buenos Aires que contrastan con el asfixiante escenario del edificio en cuestión.
En definitiva, el tráiler promocional nos vendió una cinta interesante que el resultado final se encargó de neutralizar. Pero esta película juega con una de las cartas fuertes del cine nacional: la presencia de Ricardo Darín. Y con él, todo está dicho.

Crítica de Leonardo Arce



23 nov 2012

Dulce de Leche: La fresca adolescencia


* * *     BUENA

"Dulce de Leche" es un atractivo film del director Mariano Galperin ("Futuro Perfecto"), que cuenta la historia amorosa de dos adolescentes precoces en un pueblo pintoresco de la Argentina. Este trabajo de Galperin es por sobre todas las cosas, fresco, jovial y entretenido, un trío de factores que le valdrá la simpatía del público espectador que tenga la oportunidad de verla.

No hay nada extraño en esta historia, 2 amigos viven diariamente la quietud de su pueblo, dando vueltas por el río, andando en skate, haciendo cosas de amigos, hasta que un día conocen a Anita, una linda chica que llegará para cambiar sus vidas para siempre, sobre todo la de Luis, uno de estos dos jóvenes amigos. Este tipo de interacción amorosa recuerda mucho a otra producción nacional, "Un amor", una excelente película estrenada en 2011 que presentaba una dinámica muy similar, pero con la diferencia de que la historia tiene lugar entre adultos.
El guión creo que es consistente, con pocos baches y además tiene un ritmo bastante amigable, lo que hace involucrar un poco más al público. Quizás el punto más flaco esté en el tema de la innovación, ya que la trama no nos trae nada que no hayamos visto ya en la gran pantalla. Los aspectos técnicos particulares de la cinta como esos primeros planos muy bien logrados y el cool soundtrack son buenos pero no alcanzan para ubicarla por encima de otros trabajos del mismo estilo que han tenido mayor repercución.
Algo que se puede resaltar es el interés que generan estas historias en las que los protagonistas son adolescentes, por su frescura, rebeldía y por su inocencia, pero por sobre todas las cosas, porque nos remiten a historias propias de la adolescencia.
Une peli que seguramente pasará sin mucho ruido por algunas salas de nuestro país como suele suceder con el cine independiente nacional. Si disfrutan de las historias juveniles y bien confeccionadas, recomiendo este trabajo de Mariano Galperín, que más allá de que no nos sorprende con algo nuevo, sabe como contar una historia cotidiana y hacerla interesante.


17 abr 2012

Un amor: El efecto de las personas

* * * * * EXCELENTE

¡Cuánto hace que esperaba un film como este! Este es cine argentino del bueno, del que anhelamos ver en nuestras pantallas. Una simple historia de amor adolescente y sus secuelas 30 años después, termina convirtiéndose en una experiencia absolutamente inspiradora, reflexiva y melancólica. La directora Paula Hernández le imprime un encanto fabuloso, de esos que sólo el buen ojo puede construir con tanta eficacia. No es un ensayo conceptual, ni una experiencia artística del más allá, simplemente es una historia menuda contada con mucha grandeza y entendimiento de lo que el público común va a disfrutar en el cine.
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