''Spider-Man: Far from home'' es la segunda entrega del super héroe arácnido en manos de Marvel / Disney. Debo decir que si bien no es mala la película, tampoco aporta demasiado a lo que se ha venido haciendo y no levanta la vara en cuanto a futuras entregas. Diría que es de lo más flojito que viene estrenando Marvel, que en general tiene un buen nivel de películas en el cual es difícil encontrarle alguna mala, pero lograr 3 estrellas de 5 proviniendo de donde proviene, creo que es una retroceso para ellos. La dinámica en esta entrega es la misma que en ''Homecoming''. Peter sigue enamorado de Mary Jane pero le cuesta decíselo, sigue acompañado de su mejor amigo Ned, y esta vez la acción lo encuentra en Europa donde está haciendo un viaje de estudio con sus amigos que corren peligro de muerte.
Grata sorpresa esta secuela del "Capitán América", y digo sorpresa porque la primera a cargo del director Joe Johnston ("Jumanji", "Jurassic Park 3") había sido muy buena, sobre todo teniendo en cuenta que debía sortear el obstáculo, no menor, de adaptar a la gran pantalla un personaje bastante polémico por la exacerbación del patriotismo estadounidense en su persona y la falta de vigencia de su función como héroe en el mundo actual. El cambio de director no parecía auspicioso y todo indicaba que la secuela no iba a ser de lo mejor, pero finalmente resultó un éxito aún mayor que el que nos ofreció Johnston en 2011. En esta ocasión encontramos al primer vengador adaptándose a la vida del siglo XXI y descansando de los hechos de destrucción que tuvieron lugar en la película de "Los Vengadores". Su descanso no dura demasiado ya que descubre una gran conspiración para destruir el mundo que llega hasta las raíces del mismísimo S.H.I.E.L.D. La trama propuesta es bien interesante y retoma el hilo de la primera parte sin dejar de lado los hechos sucedidos recientemente. A esta altura no es un secreto que vuelve el personaje de Bucky Barnes (Sebastian Stan) convertido en el Soldado del Invierno para ser la contra parte más fuerte del héroe, pero el villano no está solo, sino que es parte de un Hydra que se ha extendido y crecido mucho más a través de los años. El tono del film es más oscuro, más adulto, pero sin perder el aura de humor Marvel que se viene exhibiendo en sus productos cinematográficos. Los personajes han evolucionado, la trama se ha complicado y por ende el entretenimiento ha crecido. Muy buenos son los trabajos de sus protagonistas, Chris Evans, Scarlett Johansson y Samuel L. Jackson, sobre todo Scarlett que ilumina con su carisma todas las escenas de las que forma parte. También es buena la participación de Robert Redford y el nuevo héroe Anthony Mackie como Falcon. Quizás el menos agraciado sea Sebastian Stan, que si bien no hace un mal trabajo se destaca menos, quizás limitado por la naturaleza de su personaje. Para concluir, diría que Marvel de a poco va puliendo sus productos y los buenos resultados se van notando. Se van tomando más en serio la trama y hacen que cada nuevo capítulo sea más épico en lo visual sin caer en lo grotesco o exagerado. Si te gustó la primera entrega tenés 2:15 hs aseguradas de entretenimiento.
Es raro... no se si les pasa a ustedes también, pero cada vez que veo una comedia de Vince Vaughn pienso: Hay algo que no está bien... pero estoy entretenido y me estoy divirtiendo... ¿estaré bien? Sus películas suelen ser bizarras y a la vez un tanto trilladas, pero así y todo se las arregla para salir más o menos bien parado. En esta ocasión con "Delivery Man" o "Una familia numerosa", como se la tituló en Argentina, nos entrega una de sus películas más edulcoradas, con algunos golpes bajos que no llegan a ser del todo groseros pero que se nota fueron pensados para ablandar el descreimiento del espectador, que ya lo tiene bastante encasillado en su personaje habitual de polaco-americano bruto pero de buen corazón. Acá interpreta el mismo rol, pero con un toque más fuerte de sensibilidad para llegar a un público más amplio. ¿De qué se trata la peli? Cuenta la historia de un polaco-americano desastroso pero de buen corazón que en su juventud, para ganar dinero, donó muchísimo esperma a una compañía que hizo uso y abuso del mismo para también ganar más dinero. Por ello, nuestro personaje irresponsable pero carismático, llamado David Wozniak (Vince Vaughn), se encuentra con la poco probable noticia de que es padre biológico de más de 500 chicos nacidos entre 1991 y 1994. Por supuesto, por más de que su excéntrico abogado Brett (Chris Pratt) le aconseja no relacionarse con los chicos, el protagonista decide conocer a uno de ellos, luego a otro y a otro hasta que se convierte en un vicio que no puede dejar. Esto le trae consecuencias en su vida normal y lo convierte en una persona distinta a la que era hasta el momento. De hecho, la noticia afecta bastante la turbulenta relación que mantiene con su novia Emma (Cobie Smulders). Como podrán leer, se trata de un trama que roza casi el drama y de hecho presenta entre sus gags de humor varios momentos lacrimógenos que hacen de este film una montaña rusa de risas y nudos en la garganta. No es de lo más inteligente, pero se deja ver y uno no sale de la sala pensando que le robaron el dinero. Lo mejor tiene que ver con las interpretaciones de un hilarante Chris Pratt en rol de abogado y amigo del protagonista, una refrescante Cobie Smulders que le da otro aire a la gran pantalla y hasta la pequeña labor de varios jóvenes actores que hacen de sus hijos. Lo peor es que se hacen demasiados chistes sobre el tema del conflicto de identidad que tienen los jóvenes por no haber conocido a su padre biológico y eso por momentos toma tintes de mal gusto. La otra cuestión no tan buena, es la falta de expresividad del protagonista, Vince Vaughn. Está muy encasillado en un estilo de personaje, muy similar a lo que le sucede a Adam Sandler con sus roles. Creo que debería despedirse por un rato del polaco bonachón y buscar alguna vuelta de tuerca que lo haga más versátil. Un peli que sin todas las luces, entretiene y se deja ver sin tener luego el remordimiento de sentir que estuvimos perdiendo el tiempo.
Bueno, con respecto a esta película me siento un tanto descolocado, como si no hubiera visto lo mismo que millones de personas aseguran fue muy divertido y una experiencia muy original... Sí, los protagonistas son figuras Lego animadas, pero esta cuestión no me hace verla como un producto totalmente innovador y copado como leí que lo calificaron por ahí. Innovador y atrevido fue "Team América: World Police", que usó íntegramente muñecos para su producción y se animó a un humor delirante. Acá estuvo todo muy calculado y correcto. Además, los legos eran animados... así cualquiera, diría un amigo. Con el tema del humor también me quedé un tanto dubitativo, sobre todo si les tocó como a mí tener que verla obligatoriamente doblada al latino, sin el audio original con el que se podía disfrutar de voces muy reconocidas como Liam Neeson, Chris Pratt, Morgan Freeman o Will Arnett. Hay algunos gags que divierten, pero ya de ahí resaltar este elemento como el pilar más poderoso de la producción, me parece un tanto exagerado.
Para comenzar voy a decir que la animación fue fabulosa, muy colorida y de una calidad que permitió resaltar el atractivo de este tipo de juguete, pero a esta altura del partido quedarse sólo con la calidad de la animación sería un poco básico. En este sentido, el guión me pareció sólo OK, sin muchas cuestiones nuevas como se había promocionado previamente. Sí, aparecen Batman, la Mujer Maravilla y hasta Gandalf convertidos en muñequitos armados con legos, pero este tipo de pastiche en el cine no es novedoso. Por momentos me resultaba un tanto cansador ver tantas referencias a otras películas famosas.
La trama del film se centra en Emmet, un muñeco ordinario que nunca sobresalió en nada, pero que por cuestiones del destino se ve envuelto en una aventura para salvar el mundo que lo excede. Es el elegido para derrotar al villano más malvado, el Sr. Negocios, quien busca a través del arma más poderosa, el pegamento, arruinar el mundo Lego. Entre medio, el protagonista se encuentra con una heroína llamada Estilo Libre, novia del caballero de la noche, Batman. Junto a ellos, emprende una peligrosa misión para salvar el mundo Lego y cumplir con la loca profecía de Vitrubius. Creo que a los más chicos les puede resultar divertida por el tipo de animación, pero no mucho por el humor que está claramente dirigido a un público más adulto. A estos últimos, la melancolía y el recuerdo de los queridos rastris pueden mantenerlos interesados y entretenidos, pero sinceramente creo que se ha exagerado en cuanto a los elogios desmesurados que recibió este trabajo. Se deja ver y está bien para pasar el rato, no más que eso.
Otra historia con espíritu de telefilm llevada a la gran pantalla con adornos técnicos y fantásticos para hacernos creer que estamos viendo una historia de amor fabulosa. El director sueco Lasse Hallström ("¿A quién ama Gilbert Grape?", "The cider house rules", "Chocolat" y "Querido John") es un tipo con mucha experiencia en dirección, que ha entregado títulos recordados y premiados, pero en los últimos años se ve que le ha pintado más el cuento de amor pegajoso que las tramas profundas o interesantes. "Dear John" preparó el terreno, pero incluso al lado de aquel título, "Safe Haven" es bastante floja. Otra cuestión no menor a tener en cuenta es que la trama que aquí se expone es una adaptación de la obra literaria de Nicholas Sparks, autor de "The Notebook", "Noches de tormenta", "The lucky one" y la ya nombrada "Dear John", por lo que se podrán imaginar cuál es la intensidad del elemento "romance" y el perfil azucarado que tiene el producto. Debo admitir que soy un gran fan de las películas románticas (sí, ya se, no parece), pero sólo cuando están bien contadas y generan sensaciones fuertes y trascendentes que van más allá del "amor" de panfleto y lo meloso. El problema con este último trabajo de Hallström es que encaja muy bien con el perfil pegajoso, donde el romance interesante queda relegado para dar lugar a lo que pareciera ser una publicidad extendida de pinturas para el hogar. Hay una historia de fondo, por supuesto, pero es muy cliché y aburrida, no aporta nada nuevo, nada creativo. Tampoco logra ese efecto lacrimógeno que podría salvarla con las/os espectadoras/es más gustosos del lloriqueo cinematográfico, es como si se hubiera quedado a la mitad del camino entre querer ser una historia sentimental seria y ser una historia de golpes bajos que busca el llanto. En estos tiempos que vivimos, seguir planteando la premisa de la damisela en apuros que sólo puede ser salvada por el amor de un hombre ya no va, ya cansó, es parte de algo que queremos dejar atrás como sociedad. Es retroceder. Los actores hacen un trabajo correcto pero olvidable, ya que tanto el guión como la narración que usa el director no están a tono y no les permite sacar una interpretación creíble de los personajes que intervienen en el film. Un peli novelesca que tendrá su mayor porción de simpatías entre los espectadores adictos a las historias de amor, más allá de que esas historias sean o no interesantes.