''Vox Lux'' es una película de corte independiente que retrata con crudeza los excesos y la toxicidad del mundo de la fama cuando uno se deja tentar por todo su exceso y superficialidad. Protagoniza la versátil Natalie Portman en el rol de Celeste, una excéntrica cantante pop reconocida en todo el mundo, cuya historia de origen fue traumática y trágica. Un estudiante compañero del colegio al que asistía ingresó una mañana armado y abrió fuego contra maestros y estudiantes provocando una masacre como nunca se había visto en esa ciudad. Una de las estudiantes que presenció el momento y de hecho fue herida, fue Celeste. A partir del hecho escribió una canción que se convirtió en el himno de esperanza en contra de estos hechos de violencia y comenzó su camino hacia la fama y el estrellato.
"Capitana Marvel" es la nueva película de la factoría Disney-Marvel que introduce al nuevo gran personaje de la saga. Es la heroína que se supone viene a salvar las papas en el cierre de Los Vengadores, o al menos así la vendieron en una de las escenas post créditos de Infinity War, por lo cual se generó gran expectativa detrás de este estreno. Creo que la mayoría se esperó una historia de origen fuerte que derivara finalmente en el desarrollo de un personaje muy fuerte, a la par de popularidad de héroes como Iron Man, Capitán América o Thor. La realidad es que eso nunca llega en "Capitana Marvel", ya que si bien el film es entretenido y tiene sus momentos de buena acción y comedia, no logra esa conexión que se dio entre los fans con los super héroes más famosos y queridos de Marvel.
LLegó una de las películas más esperadas del año y la verdad es que dejó un gustito un poco amargo. No es mala, pero luego de la primera parte creo que todos esperábamos algo más compacto, de mayor impacto y calidad en la narración. El resultado final de "Los crímenes de Grindelwald" es irregular, un tanto disperso, con buenos y malos momentos, pero con algunos baches en la trama que terminan haciendo ruido. Vamos a desmenuzar un poco la cosa. En primer lugar, siempre es lindo volver a ver ese mundo mágico que creó la escritora J.K. Rowlings. Los linajes de magos, su relación con los no magos, los encantamientos, la organización social que tienen, la bestias fantásticas, los personajes y todo lo que tiene que ver con ese mundo de aventuras que nos transporta a un lugar increíble y del cual somos fans.
La versión del "King Arthur" de Guy Ritchie era una propuesta que se venía muy fuerte, generando grandes expectativas luego del éxito y lo que el director había hecho con una historia clásica como la de "Sherlock Holmes". Lamentablemente en esta ocasión se quedó un poco corto en el resultado final y ofrece una película que si bien tiene todos los elementos que nos gustan de los trabajos de Ritchie como esa atmósfera rockandrollera, los ambientes oscuros, la acción y las conversaciones filosas, no convence del todo desde su historia y la dinámica narrativa que le imprimió. Esta reimaginación del popular personaje del folclore británico se toma varias licencias y eso me parece está muy bien. Nuestro héroe es muy distinto de cómo se lo suele presentar y proviene del bajo mundo inglés, algo que resulta fresco aunque no demasiado original.
"Spy" es una de esas sorpresas gratas que lo agarran a uno desprevenido. La verdad es que cuando vi el poster promocional no pensé, "ah, mirá vos, seguro es una peli espectacular. Voy a ir a verla urgente al cine". Por el contrario, me imaginé que luego de algunas fallidas comedias con Melissa McCarthy en el rol protagónico como "Ladrona de identidades" o "Tammy", esta nueva propuesta no sería la excepción. Lo que me despertó un poco de interés fue el hecho de que la dirigiera Paul Feig, ese buen director que nos regaló la divertidísima "Bridesmaids". Con este nuevo film confirma que tiene mucha mano y timing para hacer que la comedia funcione, y eso no es nada fácil por estos tiempos.
Vuelve Wes Anderson con un relato humorístico de esos que tantos nos gustan, tiernos, bizarros y con estética de cuento de hadas. En esta ocasión nos lleva para Europa del Este y nos presenta la historia de Gustav H. (Ralph Fiennes), el legendario conserje del Gran Hotel Budapest. El film comienza con tiempos modernos, un tiempo en el que ya no existen ni la opulencia ni la magia que alguna vez tuvo el hotel más exclusivo de Europa. A partir de una entrevista improvisada, se desata la narración del relato, una historia de aventuras, de amistad y de evocación a tiempos que ya no volverán. Como sabemos los que seguimos la filmografía de Wes, el director es un gran nostálgico y una mente creativa sin fin, que puede hacer que el apogeo y el descenso de algo tan común como un hotel, pase a convertirse en un cuento fantástico excelente. Su estética colorida y cercana a la animación se combina con humor bizarro y por momentos bien negro que permiten disfrutar del juego entre adultez y niñez propuesto. Casi todos sus films tienen una gran carga de inocencia y niñez que se combina con la crítica filosa y el humor ácido para dar lugar a un cóctel increíblemente eficaz. Otro gran atractivo y sello característico del director es juntar a un gran número de estrellas del cine, sobre todo si ya han trabajado anteriormente con él. En esta producción podemos encontrar nombres como Willem Dafoe, Adrien Brody, Jude Law, Bill Murray, Saoirse Ronan, Tilda Swinton, Tom Wilkinson, Lèa Seydoux, Edward Norton, Jeff Goldblum, Harvey Keitel y más. La incorporación en uno de los roles protagónicos del desconocido Tony Revolori fue un golaso de media cancha ya que su buena interpretación, junto a su carisma, hacen que el film tome vuelo. Lo mismo que dije con la crítica de "El reino bajo la luna" lo repito acá. Sus trabajos no son para todo el mundo, se necesita tener una gimnasia cinéfila que vaya más allá del mainstream hollywoodense, ya que su forma de hacer cine no es convencional y eso puede afectar la apreciación de muchos espectadores que no gustarán de su humor ni de su forma de ver el mundo. A quien escribe le encanta y la verdad es que lo recomiendo mucho. Particularmente "The Grand Budapest Hotel" no es tan genial como "El reino bajo la luna" o "Los excéntricos Tenebaums", pero es muy buen cine y vale la pena verlo.
Cuando se escucha el nombre de Joe
Wright relacionado a Keira Knightley para la realización
de un drama épico, resulta imposible no prestarle atención al
proyecto y generar altas expectativas. Es que esta reunión viene precedida por
dos fructíferos filmes: “Orgullo y Prejuicio” (2005) y “Expiación, Deseo y
Pecado” (2007). En ambas películas, Wright fue desarrollando de manera
evolutiva una interesante faceta artística y parece que “Anna Karenina” se
posiciona en el apogeo de esa exploración, al dar riendas sueltas a todo su
talento. En definitiva, nos da un resultado aceptable, pero nada más.
Ambientada en la Rusia Imperial de
la segunda mitad del siglo XIX y basada en el clásico de León Tolstói, la
película desnuda la moral de la sociedad aristocrática zarista en pleno
descenso. Retrata la historia de amor entre Anna Karenina (Keira Knightley),
una respetada y distinguida dama casada con Alekséi Karenin
(Jude Law), un alto funcionario ruso, y el Conde Alekséi Vronsky
(Aaron Taylor-Johnson), un joven
militar en pleno ascenso. La desaprobación del estrato social al que pertenecen
se convierte en la fuente de remordimientos, excesos, culpas y locuras para
ambos personajes, debiendo ambos lidiar con tormentos internos para probar si
el amor que se tienen es más fuerte que los convencionalismos sociales.
Lo destacable es que la trama se
recrea en el escenario, en los camarines y en la sala de un teatro. A medida
que los personajes van interactuando y moviéndose, los decorados aparecen y
desaparecen, casi todo como por arte de magia. Si bien es la concepción
artística que Wright ha querido imprimirle a un clásico llevado al cine en
varias ocasiones, termina pagando el alto precio de lograr la asfixia del
espectador, al poner toda la carne que disponía sobre el asador. Las pocas
escenas que transcurren en espacios naturales revitalizan la película dándole
aire fresco frente a tanta superabundancia. La novedad del recurso se realzaría
si hubiese sido utilizado en la justa medida. Aunque ello no desmerece las
impecables escenas montadas, como el baile de la mazorca de los protagonistas;
sencillamente, sublime.
Demás está destacar el trabajo de
Jacqueline Durran en el diseño de vestuario, por el cual se llevó el premio
Oscar, y la composición de Darío Marianelli, recreando musicalmente a la
perfección la atmósfera aristocrática imperial rusa. En fin, un trabajo
artístico importante que condensa vestuario, música, escenografía y fotografía,
pero que cae en excesos importantes. Como un “Moulín Rouge” de Luhrmann pero
sin justificación alguna en el guión.
Las actuaciones no son puntos
fuertes; un tanto frías, que no logran apoyarse en un libreto que explore a
fondo los sentimientos de cada personaje. Knightley podría haberse jugado con
su composición pues es solvente para hacerlo, pero apenas llega a ser correcta.
Aaron Taylor-Johnson
me sorprendió; sólo lo veía en su personaje en Kick-Ass. Jude Law, excelente y
medido. Pero eso no permite evaluar el elenco en su conjunto; no logran los personajes
involucrarse entre sí, ni proyectar nada sobre el espectador.
Un proyecto ambicioso que atrapa pero en el que la sobreabundancia de
elementos opaca la historia. Las actuaciones han cedido lugar ante el arte. Así
que si disfrutás de esos aspectos cinematográficos, caerá como anillo al dedo. Un proyecto ambicioso que atrapa
pero en el que la sobreabundancia de elementos opaca la historia. Las
actuaciones han cedido lugar ante el arte. Así que si disfrutás de esos
aspectos cinematográficos, caerá como anillo al dedo.
*Crítica realizada por Leonardo Arce, gran amante del cine y amigo de la casa.
Steven Soderbergh entrega la que dicen, será su última película, al menos por un largo tiempo. La buena noticia es que sabemos que Steven se tienta muy fácil y seguramente nos entregue alguna producción suya no más allá del año que viene. Debo decir que últimamente no me estaban gustando demasiado sus trabajos en cine, pero con "Efectos Colaterales" creo que retomó el rumbo de esas historias interesantes con vueltas de tuerca sórdidas que tanto caracterizaron a sus producciones más famosas. "Contagio", "La Traición", "Magic Mike", fueron films que estaban ok, que zafaban (menos "Magic Mike"), pero que no llegaban a involucrar o entretener realmente al espectador como sí lo hicieron "Traffic" o la trilogía de "La Gran Estafa". Con este último trabajo se reivindica y logra una tensión, un suspenso, un entretenimiento que hace mucho no lograba. Asistí a la avant premier con uno de esos amigos que no son muy asiduos al cine, que no se apasionan por una peli, es del tipo de espectador difícil al que hay que convencer con una muy buena historia, y "Efectos Colaterales" me di cuenta que lo pudo y lo envolvió en su dinámica de traiciones e intrigas. Parte de este mérito corresponde al guionista Scott Z. Burns, un tipo con mucho talento que tiene entre sus compromisos futuros nada más y nada menos que la tarea de guionar "Dawn of the planet of the apes", secuela de la exitosa película de Rupert Wyatt, "Rise of the planet of the apes", y escribir la trama de "The Man from U.N.C.L.E." de Guy Ritchie. La temática central acerca del mundo de los fármacos es de por sí interesante y siempre generó curiosidad en la opinión pública, pero si a esto le sumamos una dinámica de traiciones y ambiciones al por mayor, la propuesta se vuelve explosiva. El cuarteto de protagonistas fue un buen acierto, sobre todo los dos centrales interpretados por Rooney Mara y Jude Law. Lo de Mara es increíble, llena la pantalla con una presencia misteriosa que hipnotiza. Jude Law está muy profesional y creíble también en su rol de siquiatra en el ojo de la tormenta. Completan el cast, un Channing Tatum cada vez más versátil y una Catherine Zeta-Jones que desde 2012 está volviendo con fuerza a la gran pantalla. Soderbergh explora nuevamente en este trabajo la sordidez humana, hasta donde somos capaces de llegar por una vida de confort, a cuántos podemos aplastar para elevarnos. "Efectos Colaterales" es un muy buen thriller que mantendrá tensionado hasta el último momento, que con sus juegos de complots y traiciones logrará hacerle pasar al espectador 106 minutos de buen cine.
Aplaudo esta iniciativa de DreamWorks Animations por su valentía y por el buen gusto que tuvieron para elaborar este entretenimiento para grandes y chicos. ¡Cuánta falta hacen este tipo de trabajos que estimulen la inocencia y el niño que todos llevamos dentro, haciendo un uso inteligente de la trama y los aspectos técnicos! El director Peter Ramsey se despacha con un mundo fantástico que llega a lograr momentos realmente espectaculares, algunos oscuros y hasta crueles, y por otro lado, da vida a escenarios plagados de criaturas de fantasía que llenan los sentidos (se nota el sello Guillermo del Toro). Ramsey viene de trabajar en el departamento de arte para cintas como "Minority Report", "Inteligencia Artificial" y "El Club de la Pelea" entre otras, por lo que se imaginarán que el tipo tiene alguito de manejo creativo. Es verdad que se mete en el universo de los superhéroes y que el film tiene algunas similitudes evidentes con "Los Vengadores", pero eso lejos de pesar como debilidad le dio un aire más contemporáneo y canchero, permitiendo disfrutar a estas leyendas de los cuentos de hadas de una manera diferente a la que está acostumbrada a mostrarnos Hollywood. El Conejo de Pascuas es un áspero guerrero con el sello de rudeza de Hugh Jackman, actor que le da voz en el film, Papá Noel es también un viejo copado a cargo del equipo de guardianes y muy lejos está de ser ese gordito fofo medio irritable que nos mostraban antes. Sigue siendo bonachón, pero mucho más cool cuando su voz es aportada por Alec Baldwin. Y así podríamos repasar cada protagonista uno por uno, pero creo que ya van entendiendo la idea. Es media cursi en algunos momentos, sí, pero en el resultado final de la ejercitación de la inocencia infantil del espectador, resulta muy poderosa. Despierta sentimientos agradables y festivos hasta el más arisco de la sala, combinando de manera exitosa el contenido dirigido a los niños con los elementos pensados para el adulto que acompaña a esos niños. Recomiendo mucho esta propuesta, por su historia original mezclada con una aventura de superhéroes, por su magnificencia visual y por su sentido de la inocencia infantil.
"Hugo" es la nueva obra maestra del afamado director Martin Scorsese, responsable de films inolvidables como "Taxi Driver", "Casino", "Pandillas de Nueva York" y "Los Infiltrados". En esta ocasión deja bien en claro la versatilidad y la increíble calidad que puede mantener más allá del género que decida filmar, ya sea una historia violentísima, una biografía o una de aventuras. Todo en esta cinta es magnífico y pulido, desde la trama que resulta apta para todos los públicos sin insultar la inteligencia de nadie, los aspectos técnicos de efectos visuales, sonido, vestuario y fotografía, las actuaciones impecables de todo el cast y ese "ángel" que nos convence de estar frente a un clásico del cine.
"Sherlock Holmes 2" marca la vuelta del investigador más famoso de la literatura consolidando la franquicia del famoso director británico, ex de Madonna, Guy Ritchie. La película es un claro ejemplo de una buena mezcla de aspectos técnicos, trama y el irrefutable carisma de Robert Downey Jr. que tira para arriba cualquier producto que se centre en un antiheroe picarón y con toda la onda. El mecanismo de la historia no ha cambiado mucho, poniendo en pantalla al dúo dinámico conformado por Holmes y Watson (Downey Jr. y Law) que deben luchar contra las fuerzas del mal, esta vez encarnadas por el Dr. Moriarty (Jared Harris). La película tiene esa dinámica bizarra y compulsiva de Ritchie, que tiene un sello claro y lo identifica en todas sus producciones.
"Contagio" es el nuevo trabajo como director del reconocido Steven Soderbergh, que logró juntar a un gran número de estrellas para entregar un drama de suspenso, que es bueno, pero que nada tiene que ver con el despliegue que uno se imagina después de ver el Trailer que nos venía machacando la cabeza por todos lados, sobre en You Tube donde lo vi al menos, 15 veces. La película tiene el sello de su personalidad, imprimiéndole seriedad y credibilidad a la historia que quiere contar. Un ejemplo parecido a este, aunque con distinta temática (y ritmo) es "Traffic", también dirigida por Soderbergh, con la que se ganó a sí mismo en el año 2000 por la competencia del Oscar al "Mejor Director" (también estaba nominado por Erin Brockovich).