Nueva película del director Sebastián Borenztein (''La suerte está echada'', ''Un cuento chino'') que se encuentra en la lista preliminar de títulos que buscan competir por un Oscar a la Mejor Película Extranjera en la ceremonia que se llevará a cabo en febrero de 2020. Ojalá pueda llegar a competir, porque es un trabajo muy bien realizado, con grandes actuaciones y con mucho sentido del entretenimiento. ''La odisea de los giles'' cuenta la historia de un grupo de amigos y conocidos de un pueblo del interior de nuestro país, gente sencilla y honesta, que se junta para poner en marcha un negocio de acopio de granos que puede significar una gran oportunidad de crecimiento económico para el pueblo y, por supuesto, para ellos mismos.
"La Cordillera" es una película que el espectador no va a estar esperando, y eso puede jugar como una grata sorpresa para algunos pero para la mayoría creo que va a resultar un shock que dejará un gusto amargo. Para entender mejor la dinámica de este film primero hay que conocer a su director y guionista, Santiago Mitre, un tipo metódico, de origen escritor y narrador por excelencia, que está obsesionado con los entramados del poder político. Mitre no es un director muy literal, no hace cine de fórmula y eso es una hoja de doble filo. Por un lado se le agradece su búsqueda de un cine inteligente que comprometa al espectador y no le de todo servido en bandeja, pero por otro lado deja demasiadas puertas abiertas en sus guiones y no es amigable para con el espectador promedio.
"Nieve Negra" es el nuevo film de Ricardo Darín, o al menos así se está vendiendo por todos lados y seamos sinceros, es lo que más atrae. Me encantaría decir que si no estuviera Darín la película tendría el mismo éxito de recaudación que viene cosechando, pero no es la realidad. El actor argentino convierte en oro todo lo que toca y este trabajo de Martín Hodara no es la excepción. Ha llegado a un punto de su carrera en el que tranquilamente podemos decir que es el actor argentino más influyente y con más seguidores en la actualidad. En realidad su rol en esta producción hispano-argentina es bastante más acotado de lo que imaginamos, pero ya llegaremos a eso.
"Truman" es un drama-comedia español acerca de la muerte, la amistad y el legado; dirigida por Cesc Gay ("Krámpack") y protagonizada por Ricardo Darín ("El secreto de sus ojos") y Javier Cámara ("Hable con ella"). El film ganó muchos premios en el circuito europeo y tuvo un gran éxito tanto en su país de origen, España, como en Argentina. La temática es de por sí atractiva: Julián es un actor divorciado de unos 50 años que está muriendo de cáncer y comienza a hacer un balance de vida y tratar de dejar las cosas en orden antes de partir. Un atractivo adicional no menor, es que ese actor es personificado por otro actor muy querido tanto Argentina como en España, Ricardo Darín.
Vuelve Santiago Segura ("Balada triste de trompeta", "Torrente" 1, 2, 3 y 4) con su anti héroe más famoso, el detective José Luis Torrente. Su retorno está enmarcado en un mundo "futurista", precisamente el 2018, en el cual los afectados por el paro económico cometen crímenes sólo para poder ingresar a la cárcel y tener algo estable para comer, beber y dormir. Palito para la clase política española. El estadio del Aleti está siendo demolido por lo que se supone son faltas de resultados positivos. Palito para el club. Por otro lado la sociedad se ha vuelto más sustentable y respetuosa de la condición humana, lo cual desconcierta a Torrente que no entiende porque hay tanta mojigatería. Al salir de la cárcel y percatarse de cómo ha cambiado todo, nuestro policía corrupto decide hacerse aún más corrupto y planear un robo al estilo "La Gran Estafa" (pero mucho más berreta y divertido) al casino de Eurovegas. Para esto se pone en contacto con un antiguo compañero de prisión norteamericano llamado John Marshall, interpretado por Alec Baldwin, sí, sí, el mismísimo. La película sigue la línea de las entregas anteriores, con muchos gags políticamente incorrectos acerca de la prostitución, el consumo de drogas, el racismo, el trabajo infantil, la discapacidades motrices y podría seguir y seguir. Algunos de ellos son bastante efectivos y provocan la escapada de algunas carcajadas mientras que otros parecen demasiado guionados y se pierden un poco, sobre todo para el público no español que no está familiarizado con algunas cuestiones culturales de ellos. El humor es negro y ácido, no apto para personas irritables por chistes políticamente incorrectos. Torrente es racista, es asqueroso, es misógino, es fascista, es traicionero y es un reflejo de los defectos que tenemos algunas veces todos, pero condensados en su persona. Torrente 5 es todo Santiago Segura, con el acompañamiento correcto de otros cómicos y cameos de algunos personajes famosos, pero en esencia sin Segura no funcionaría para nada la franquicia. Ya se empieza a notar un poco el cansancio de los espectadores, por lo que debería haber un cambio drástico para la secuela o directamente hacer un cierre de las aventuras de Torrente. Como conclusión diría que aún le quedan algunos trucos bajo la manda a Segura, pero se nota que la fórmula está empezando a agotarse. Para los seguidores de Torrente, esta secuela es divertida y cumplirá con su cometido. Para los no seguidores, les puede resultar una comedia ácida entretenida aunque lo mejor sería ver aunque sea la primera para entender un poco de que va la franquicia. Una perlita, el personaje de Ricardito (Carlos Areces)... Los va a hacer reír muchísimo.
"Relatos Salvajes" de Damián Szifrón ("Tiempo de valientes", "El fondo del mar") generó muchas expectativas desde su promoción y la verdad es que no defraudó ni un poquito. El joven director vuelve a la carga con mucha fuerza y nos ofrece 6 cortos distintos pero a la vez entrelazados y atravesados por la violencia que tenemos los argentinos en el adn de nuestra sociedad. ¿Por qué es tan grosa esta película y gustó tanto a los argentinos? Porque funciona como un espejo cómico, directo y sincero de la furia que se viene enquistando y manifestando en nuestra sociedad como consecuencia de la vorágine del día a día, el deterioro de la instituciones y la pérdida de valores. "Relatos Salvajes" nos muestra a nosotros mismos, un tanto exagerados, en distintos personajes que pasan por situaciones extremas, que hacen estallar su lado más violento. Los acontecimientos son tan cotidianos, tan cercanos a lo que nos sucede día a día, que casi no hay manera de no sentirse identificado con alguna de sus historias, que debo decir, son bastante originales y de lo más variadas. El primer relato de todos protagonizado por Darío Grandinetti, "Pasternak", ya nos marca la dinámica de lo que va a venir. Historias comunes marcadas por hechos de violencia extrema mostradas en clave de comedia negra (negrísima) y bizarra, bien como nos gusta a los argentinos. Uno de los productores fue el mismísimo Pedro Almodóvar ("La piel que habito", "Hable con ella"). Su manto de bizarreada humana se puede apreciar en los 6 cortos de Szifrón. Los demás relatos por orden de aparición son "Las ratas" (Rita Cortese y Julieta Zylberberg), "El más fuerte" (Leonardo Sbaraglia y Walter Donado), "Bombita" (Ricardo Darín y Nancy Dupláa), "La propuesta" (Oscar Martinez y Osmar Núñez) y "Hasta que la muerte nos separe" (Erica Rivas y Darío Gentile). Personalmente creo que los mejores son los tres últimos relatos, destacándose el final protagonizado por Rivas ("Casados con hijos") y Gentile ("Nini"). Entre todos, nos muestran la violencia que genera la diferencia extrema de clases sociales, la burocracia, la falta de solidaridad y el desencuentro con el otro. Nos muestran también los distintos tipos de violencia, verbal, física, intelectual, que hacen que este fenómeno crezca a pasos agigantados, no sólo en la sociedad argentina, sino en muchos otros países del mundo que sufren de las mismas carencias. Como sucede siempre, no es posible satisfacer a todos los espectadores, de hecho a varias personas no les pareció la gran cosa. Creo que este segmento del público se esperaba algo un poco más salvaje de lo que se vio. A mi mismo por momentos me dio la misma sensación, hasta que entendí que estaba frente a una satirización de la violencia, tomada bajo la lupa de la comedia. Reírnos de nosotros mismos encarnados en estos personajes cuasi caricaturescos y de paso llevarse una reflexión sobre la dirección que estamos tomando como sociedad, esa fue la consigna principal de esta propuesta. Super recomendable, con climas que pasan rápidamente de la tensión a la carcajada y de la reflexión a la violencia interna propia. Buen cine argentino, que quedará entre los títulos más memorables de la industria de cine nacional.
Con un trailer que acaparó la atención de muchos, se creyó estar ante una joya cinematográfica que explotaría el potencial de una historia plagada de tensión, suspenso e imprevisión. Pero parece ser que las expectativas quedaron reducidas a sus buenos avances. El español Patxi Amezcua dirige y co-escribe el guión de este nuevo exponente del cine criollo. “Séptimo” es una coproducción argentino-española que tiene como mérito traer (una vez más) a la pantalla grande al rey Midas del cine nacional: el siempre efectivo, correcto y solvente actor Ricardo Darín. Su nombre sellando la cinta le asegura una posición privilegiada en la taquilla argentina. Y eso es completamente indiscutible. Ricardo Darín es Sebastián, un importante abogado que, en vísperas de una audiencia crucial, debe buscar a sus hijos quienes viven junto a su madre (Belén Rueda) en el séptimo piso de un antiguo edificio. Un día decide jugar un poco con sus hijos: él bajará en el ascensor; ellos, por las escaleras. Ganará el primero en llegar a la planta baja. Sebastián sale victorioso, pero los resultados son catastróficos: sus hijos desaparecen en el trayecto del séptimo piso hasta el hall de entrada. Desesperado, comienza una peregrinación por cada departamento de cada piso del edificio hasta que una misteriosa llamada telefónica le informa que se encuentran secuestrados y, para ser liberados, debe efectuar la entrega de cien mil dólares en un plazo de dos horas. A partir de allí, Sebastián sospechará de todos los que lo rodean y deberá sobrepasar los mismísimos límites de su conducta para reencontrarse con sus hijos. A primera vista, la historia contiene todos los elementos para producir un thriller de suspenso que atrape al espectador de principio a fin. De hecho, en la primera media hora la película permite que nos conectemos y nos mantengamos expectantes mediante un ritmo que no da respiro, que produce claustrofobia entre tantas escaleras, pasillos, ascensores y departamentos, en el marco de una desesperada búsqueda de un Darín que brilla en cada primer plano que el director realiza. Pero ese nivel de ritmo visual y argumental no logra sostenerse tras esa primera media hora, ya que el guión comienza a torcerse, demostrando lagunas e inconsistencias que no se superan. Algunas líneas secundarias comienzan a abrirse a partir de la trama principal de una manera interesante para terminar inconclusas, desprovistas de un fuerte anclaje a las líneas centrales. Esta circunstancia desemboca en un final abrupto, apresurado y bañado de previsibilidad, con una suerte de final feliz, con perdices, moño y todo. Pudiendo explotar el “efecto sorpresa” y dar una vuelta de tuerca que deje al espectador excitado, los guionistas optaron por el facilismo, sin apostar a lo grande. El punto flojo que presenta el guión termina suavizado por un elenco que rema holgadamente la historia. Aparte de la impecable actuación de Darín y la presencia de la actriz española del momento, Belén Rueda, las participaciones de Osvaldo Santoro y Luis Ziembrowsky (ambos con personajes interesantes y muy bien logrados), realzan algunas escenas. Los aspectos técnicos están bien cuidados: una impecable fotografía, una intensa música que acompaña de manera atractiva y una serie de planos aéreos de Buenos Aires que contrastan con el asfixiante escenario del edificio en cuestión. En definitiva, el tráiler promocional nos vendió una cinta interesante que el resultado final se encargó de neutralizar. Pero esta película juega con una de las cartas fuertes del cine nacional: la presencia de Ricardo Darín. Y con él, todo está dicho. Crítica de Leonardo Arce
No solemos encontrar mucho cine que
se centre en las problemáticas internas de los hombres. Los pocos casos hacen
referencia a sexo, mujeres, fútbol y alcohol. Sólo ofician como meros conductos
que introducen los conflictos femeninos en el marco de las relaciones
interpersonales que se ventilan en la gran pantalla.
“Una pistola en cada mano” viene a
romper este esquema y lo interesante de esta cinta no es en sí la ruptura, sino
el modo en que lo hace. El cineasta español Sesc Gay nos propone seis historias
protagonizadas por ocho hombres en la madurez plena de sus vidas. Una especie
de catálogo de cortometrajes que retratan distintos aspectos de las relaciones
humanas: un hombre deprimido que se refugia en un par de sesiones con su
psicólogo para superar sus conflictos; un hombre que se siente fracasado y sólo
tiene en su vida la compañía de su gato, un hombre que intenta recuperar a su
esposa luego de un divorcio amigable; un hombre que se cuestiona las causas de
la infidelidad de su esposa; un hombre que busca la satisfacción de sus bajos
instintos en su compañera de trabajo que apenas conoce; y dos hombres que
descubren recíprocamente sus secretos más íntimos luego de profundas
conversaciones con las esposas de cada uno de ellos.
Seis historias pequeñas que el
director las eleva con gran atino tras una selección impecable del reparto.
Ricardo Darín sigue dando muestras de su calidad como intérprete, así como
Eduardo Noriega y Leonardo Sbaraglia logran cumplir (y mucho) con sus papeles.
Grandes escenas nos regalan Luis Tossar y Javier Cámara, quien le proporciona
al espectador los mejores momentos de la película. Párrafo aparte merece las
interpretaciones femeninas, entre las que destaco el formidable trabajo de
Candela Peña y de Clara Segura.
“Los cuernos no se ven pero pesan mucho”; “Yo no iba a decirte nada de todo esto pero el camarero del bar
donde me emborracho cada noche me ha obligado”; “¿Una disfunción
eréctil? ¿Dónde?”. Éstas constituyen una muestra del universo de frases que
el guión posee; un reflejo del modo en que se ha encarado la construcción de
cada historia. Partiendo desde el humor en algunos casos y desde la seriedad en
otros, se van desarrollando situaciones un tanto inesperadas que permiten
desenlaces que invitan a la reflexión. Se trata de un humor empleado en la
medida pertinente. Y en este sentido, el guión cumple, y
con creces.
Un pequeño detalle para remarcar
(sólo es un gusto netamente personal): me hubiese gustado una vinculación más
fuerte entre las historias, sin que ese nexo sea un impedimento a la hora de
reconocer la independencia de cada una de ellas.
Celebro encontrar estas pequeñas historias que
permiten la reflexión a través de la clave del humor. Recomendable para todos
aquellos que se predispongan a divertirse porque, seguramente, un par de
sonrisas les va a robar. Crítica realizada por Leonardo Arce, gran amante del cine y amigo de la casa.
"Elefante Blanco" de Pablo Trapero es una película buenísima, que interpela, que revuelve todo dentro del espectador, que nos hace reflexionar. Es un muy buen producto cinematográfico basado en la vida cotidiana de los curas villeros que trabajan en nuestro país. La gran frase "Sueño con morir por ellos, ayúdame a vivir para ellos" resume la lucha del Padre Julián, maravillosamente interpretado por Ricardo Darín. La idea es tan fuerte, tan inspiradora, que uno como argentino no puede no sentir tristeza por lo que sucede diariamente en nuestro país. La pobreza, la exclusión, la violencia, la drogadicción, la indiferencia, no son sensaciones... son lastimosas verdades de nuestra sociedad y es aquí donde Trapero hace su gran crítica.
"Un cuento chino" es la última película de Ricardo Darín dirigida por Sebastián Borenzstein, hijo de Mauricio Borenzstein, mejor conocido como el legendario humorista Tato Bores. Esta vendría a ser su 3ra película, siendo las anteriores "Sin Memoria" y la premiada "La suerte está echada". En esta ocasión nos trae una historia simple en la cual un ferretero de Buenos Aires, argentino de cepa, se ve involucrado con un chino llamado Jun que se encuentra perdido en nuestro país en busca de su único familiar. El choque cultural de los personajes sumado a las personalidades de cada uno, dan como resultado un cóctel de 93 minutos de comedia de alta calidad, inteligente, con algunos toques históricos y dramáticos que hacen que el film tenga muy buen ritmo a lo largo del metraje.