* * * BUENA
Vuelve el agente más famoso del mundo con una nueva aventura que camina en el límite de lo magnífico y lo ridículo. En una mirada rápida uno puede decir que esta nueva misión del agente 007 es espectacular en todo sentido, porque nos presenta a su némesis, porque trae más y mejor acción, porque es más pintoresca, porque incluye sociedades secretas de escala mundial, porque pone en verdadero peligro la vida de nuestro protagonista. El problema es que una vez pasada la calentura del momento, nos ponemos a pensar un poquito más en la propuesta que nos hizo el director inglés Sam Mendes ("Belleza Americana", "Skyfall"), y acá empiezan a aparecer los problemas.




