"Los Descendientes" es lo nuevo del talentoso director y escritor Alexander Payne ("Las locuras del Sr. Schmidt", "Entre copas"), un drama familiar que pisa fuerte para los próximos Oscars.
Debo confesar que me encantan las historias que crea Payne, esa combinación de drama y humor ácido que pasea al espectador por escenas de lo más convencionales y al instante lo sumerge en una dimensión desconocida de bizarreadas que resultan tremendamente atractivas. El hecho de que un film dramático tenga lugar en Hawai es genial.
El ojo cinematográfico que posee el director y escritor está muy bien entrenado, sabe que resaltar para crear una gran historia a partir de una premisa simple.

