''Colette'' cuenta la historia de una afamada artista francesa, una de las primeras feministas, que debió luchar contra los paradigmas de su época y su propio marido para revelarse y convertirse en la persona que quería ser. Sidonie-Gabrielle Colette fue una mujer completa, con gran talento artístico, sobre todo para la escritura, que encontró el reconocimiento bastante más tarde de lo que deseaba. Y es que el problema principal al que se enfrentó fue nada más y nada menos que el machismo de fines del siglo XIX, un machismo que la escondió y le sacó rédito hasta que la verdad asomó a la superficie. Fue la escritora de novelas que fueron un éxito rotundo en Francia y el mundo, pero como estuvo bajo la opresión y el engaño de su marido, muchas de ellas no se publicaron con su nombre, sino con el de él.
"Everest" es una película que esperaba con ansias ya que la temática del ascenso de montaña me parece super interesante y además porque quería ver una propuesta cinematográfica moderna que superara lo ya visto. Cuando miré el trailer promocional me gustó lo que vi, pero la impresión que me había quedado es que era una especie de "Límite Vertical" pero de mucha mejor calidad. Cuando fui al cine a ver la película, me sorprendí gratamente al darme cuenta que más que una película de acción y aventuras era más bien un drama biográfico. ¿Por qué es bueno esto? Porque ya venía haciendo falta un film serio y de calidad sobre el desafío de escalar una montaña tan adversa como el Everest, que se centre en los desafíos mentales y físicos que esto implica individualmente y como grupo para los valientes alpinistas, y no en una trama de fantasía que plantee acción.
"The imitation game" es una película sobre la labor durante la Segunda Guerra Mundial del matemático, llamado el padre de la computación, Alan Turing. Poco se conocía de su genialidad y gran aporte al final de la guerra, en gran parte, por la torpeza de una mentalidad obtusa de la sociedad de esa época que lo relegó a las sombras por el solo hecho de haber sido homosexual. Y de eso justamente se trata la película, de reivindicar y hacer conocer al espectador un poco de la vida de este atormentado genio que hizo un gran aporte a la humanidad mientras que ésta sólo le dio la espalda. Como buen genio, Turing era un tipo incomprendido y bastante insoportable, tanto que enfurecía a casi cualquier persona que tuviera que lidiar con él, ya sea laboralmente como en la vida cotidiana.
"Begin Again" o el nombre ridículamente cursi que le pusieron acá, "¿Puede una canción de amor salvar tu vida?", es una comedia romántica, con algunos toques de drama, que con bastante frescura nos muestra la historia de Dan (Mark Ruffalo), un productor musical que está en la lona y Gretta (Keira Knightley), una joven cantante incipiente cuya carrera ha sido eclipsada por la de su novio cuya popularidad se encuentra en franco ascenso. La trama gira en torno a las vidas de estos dos protagonistas y sus relaciones interpersonales; de Dan con su familia (está separado y tiene una hija) y con su jefe/socio con quien mantiene diferencias, y por otro lado de Gretta con su ex novio Dave (Adam Levine) y su estancada carrera como artista. La casualidad o providencia consigue que ambos se conozcan en uno de los peores días de sus vidas, ella recién despechada y él recién despedido de su trabajo. Dan se encuentra con Gretta cantando en un bar y automáticamente capta el potencial que tiene como artista. A partir de esto, juntos tratarán de salir a flote y mejorar sus vidas haciendo una suerte de música callejera. El film tiene un buen ritmo y presenta también buena química entre Ruffalo y Knightley. Hay algunas escenas interesantes y bien concebidas, aunque no llega a ser un producto memorable a mi entender. Es una comedia/drama de manual con algunos toques y vueltas de tuerca que la convierten en un entretenimiento por encima del promedio. Por ejemplo la secuencia en que él va descubriendo el potencial de Gretta mientras interpreta un canción en el bar, es una de las mejores. Una de sus canciones, "Lost Stars", está nominada al Oscar 2015 y demuestra un buen laburo sobre el elemento musical que expone, que en definitiva es el core central sobre el cual gira la historia. Tiene toques dramáticos, varios, algunos de humor y otros de romance, aunque no tiene un desenlace clásico como en la mayoría de estos films. En "Begin Again" todo está mostrado con mayor naturalidad que en otros exponentes del género, permitiendo esto que el espectador se involucre más con los personajes y lo que les sucede en pantalla. Una buena película para disfrutar sobre las amarguras y alegrías que tiene el mundo de la música y la vida misma.
Jack Ryan está de regreso después de una década de ausencia. En esta oportunidad, el personaje (que terminara en manos de Alec Baldwin, Harrison Ford y Ben Affleck) recae en la piel de Chris Pine ("Star Trek"). A decir verdad, este regreso ha generado poco entusiasmo ya que la cinta, si bien cumple en los aspectos de entretenimiento, no prepara un terreno propicio para considerarla como un genuino relanzamiento del personaje. La versión que nos propone Kenneth Branagh, un director tan versátil como para ofrecernos desde "Enrique V" (1989) hasta "Thor" (2011), nos cuenta el origen del héroe. Ryan (Chris Pine) es un joven estudiante universitario en Gran Bretaña que, tras el ataque a las Torres Gemelas, es picado por el bichito del patriotismo y abandona su carrera para pelear en Afganistán, donde es herido por salvar a sus compañeros. No faltan los personajes que terminan de redondear la trama: la enfermera que rehabilita al protagonista (Keira Knightley), el agente de la CIA (Kevin Costner) que lo contacta para que se infiltre en Wall Street y el villano ruso (Kenneth Branagh) responsable de un plan que terminaría con la economía norteamericana y, por ende, mundial. Hollywood no deja escapar ninguna oportunidad para enarbolar su espíritu nacionalista y sus sentimientos heroicos libertadores, sin dejar de desnudar sus miedos al "fantasma" terrorista y a la conspiración económica-militar. Una fórmula tan atractiva como peligrosa que ha sido explotada en una multiplicidad de cintas. Pero desempolvar villanos rusos tributarios del espionaje soviético de la Guerra Fría en pleno siglo XXI resulta ser un mix llamativo y poco convincente, presentando un desfasaje histórico importante. Esa necesidad norteamericana de defenderse de enemigos extranjeros (tal como lo dice el personaje en su juramento) es explícita, pero buscarlos en Rusia (raro que no haya sido Irak), sin dosificación alguna, un poco que cansa: ¿es que acaso no hay enemigos internos? Es hora de que el cine hollywoodense hable de eso y deje de lado la premisa de “EE.UU. epicentro del mundo”. Un guión que no aspira a correr riesgos y apela a lo seguro. Sin embargo, no hay dudas de que Branagh hace un trabajo aceptable, en sus dos roles (director y actor), modernizando el personaje y presentando la trama de manera ágil y sencilla. Incluso Costner hace una buena interpretación en detrimento de Knightley, que está completamente desdibujada. Como producto final, te deja un sinsabor: plagada de clichés y frases prefabricadas, la historia hubiese naufragado sin la intervención de Branagh. Pulgares arriba para él.
Cuando se escucha el nombre de Joe
Wright relacionado a Keira Knightley para la realización
de un drama épico, resulta imposible no prestarle atención al
proyecto y generar altas expectativas. Es que esta reunión viene precedida por
dos fructíferos filmes: “Orgullo y Prejuicio” (2005) y “Expiación, Deseo y
Pecado” (2007). En ambas películas, Wright fue desarrollando de manera
evolutiva una interesante faceta artística y parece que “Anna Karenina” se
posiciona en el apogeo de esa exploración, al dar riendas sueltas a todo su
talento. En definitiva, nos da un resultado aceptable, pero nada más.
Ambientada en la Rusia Imperial de
la segunda mitad del siglo XIX y basada en el clásico de León Tolstói, la
película desnuda la moral de la sociedad aristocrática zarista en pleno
descenso. Retrata la historia de amor entre Anna Karenina (Keira Knightley),
una respetada y distinguida dama casada con Alekséi Karenin
(Jude Law), un alto funcionario ruso, y el Conde Alekséi Vronsky
(Aaron Taylor-Johnson), un joven
militar en pleno ascenso. La desaprobación del estrato social al que pertenecen
se convierte en la fuente de remordimientos, excesos, culpas y locuras para
ambos personajes, debiendo ambos lidiar con tormentos internos para probar si
el amor que se tienen es más fuerte que los convencionalismos sociales.
Lo destacable es que la trama se
recrea en el escenario, en los camarines y en la sala de un teatro. A medida
que los personajes van interactuando y moviéndose, los decorados aparecen y
desaparecen, casi todo como por arte de magia. Si bien es la concepción
artística que Wright ha querido imprimirle a un clásico llevado al cine en
varias ocasiones, termina pagando el alto precio de lograr la asfixia del
espectador, al poner toda la carne que disponía sobre el asador. Las pocas
escenas que transcurren en espacios naturales revitalizan la película dándole
aire fresco frente a tanta superabundancia. La novedad del recurso se realzaría
si hubiese sido utilizado en la justa medida. Aunque ello no desmerece las
impecables escenas montadas, como el baile de la mazorca de los protagonistas;
sencillamente, sublime.
Demás está destacar el trabajo de
Jacqueline Durran en el diseño de vestuario, por el cual se llevó el premio
Oscar, y la composición de Darío Marianelli, recreando musicalmente a la
perfección la atmósfera aristocrática imperial rusa. En fin, un trabajo
artístico importante que condensa vestuario, música, escenografía y fotografía,
pero que cae en excesos importantes. Como un “Moulín Rouge” de Luhrmann pero
sin justificación alguna en el guión.
Las actuaciones no son puntos
fuertes; un tanto frías, que no logran apoyarse en un libreto que explore a
fondo los sentimientos de cada personaje. Knightley podría haberse jugado con
su composición pues es solvente para hacerlo, pero apenas llega a ser correcta.
Aaron Taylor-Johnson
me sorprendió; sólo lo veía en su personaje en Kick-Ass. Jude Law, excelente y
medido. Pero eso no permite evaluar el elenco en su conjunto; no logran los personajes
involucrarse entre sí, ni proyectar nada sobre el espectador.
Un proyecto ambicioso que atrapa pero en el que la sobreabundancia de
elementos opaca la historia. Las actuaciones han cedido lugar ante el arte. Así
que si disfrutás de esos aspectos cinematográficos, caerá como anillo al dedo. Un proyecto ambicioso que atrapa
pero en el que la sobreabundancia de elementos opaca la historia. Las
actuaciones han cedido lugar ante el arte. Así que si disfrutás de esos
aspectos cinematográficos, caerá como anillo al dedo.
*Crítica realizada por Leonardo Arce, gran amante del cine y amigo de la casa.
Este es el típico caso en el que se intenta de una manera muy engañosa convencer al espectador de ir a ver al cine una historia que poco o nada tiene que ver con lo que se promociona en los trailers, los posters y los comentarios de los protagonistas. En "Buscando un amigo..." todo es chato y lento, con algunos momentos de levante, pero en general es bastante pesada. Steve Carell vuelve a un rol que no nos gusta, ese tipo inexpresivo y depresivo que no sabe que hacer con su vida.. ¿les suena "Dan, un tipo con suerte"? Una seudo comedia con un estilo muy parecido a aquel trabajo del astro cómico que pasó sin pena y sin gloria por las carteleras. Quisieron hacer algo un poco más experimental, lo entiendo, pero eso no es excusa para entregar un híbrido que no logra captar la empatía del espectador, ni como comedia, ni como historia romántica. Los momentos que se suponen deberían ser románticos carecen de toda química entre los protagonistas, quizás por la pobreza del guión o simplemente es que no hay piel entre Keira y Steve. Otra cuestión que no convence tiene que ver con las personalidades de los protagonistas, ya que resultan aburridas, poco interesantes y hasta detestables. Uno se queda esperando con ansias que venga el fin del mundo y los extermine a los 2 lo más rápido posible. Lo más atractivo de la película está, en mi opinión, en las formas bizarras de lidiar con el exterminio de la humanidad que se manifiestan en las personas que van apareciendo en la historia, demostrando de alguna manera lo miserable que puede ser el Hombre cuando está desesperado y deja de lado sus valores, todo esto tratado con humor por supuesto. Lamentablemente esto representa el 20% del film, centrándose el otro 80% en la evolución de la relación amorosa de los protagonistas, algo que termina resultando la historia de amor más aburrida del año.
"A Dangerous Method" es una película compleja, quizás una de las más complicadas del director David Cronenberg por el uso de tecnicismos propios de una disciplina que no maneja el público común y por el entramado de temas que va tocando a lo largo del metraje. Tiene su sello por todos lados, en los diálogos, en la frialdad y la personalidad frontal de los personajes, en la forma de filmar las interacciones, en la relación amor-odio que establece entre los personajes entre sí y entre los personajes y el espectador. Quizás el tema con este director es que es apto para un cierto tipo de público, que gusta del entretenimiento dramático, crudo, bizarro y profundo. Sus ritmos son ágiles, con foco en lo que quiere contar sin reparar en detalles narrativos que no aportan al objetivo puntual de su puesta en escena.
"Never Let Me Go" o "Nunca Me Abandones" es la historia basada en el famoso bestseller de Kazuo Ishiguro que lleva el mismo nombre, y es también el segundo trabajo como director de largometrajes del ya conocido Mark Romanek, que en 2002 nos entregó la cinta "Retratos de una obsesión", protagonizada por Robin Williams en el rol de un depresivo técnico de laboratorio fotográfico que se obsesiona con una familia y sus problemas.
En esta ocasión, el director nos presenta una historia dramática de ciencia ficción, que narra la vida de 3 niños internados en la escuela de Hailsham, donde son criados para ser donantes vivos de órganos. El nudo se establece a partir del momento en que les informan para que han sido creados, lo que acelera los sentimientos en los 3 niños que se verán involucrados en un triángulo sentimental.