"Kingsman, el círculo dorado" es la secuela del éxito sorpresivo que fue la primera entrega que se estrenó en 2014. La historia se centra en un grupo secreto de espías británicos llamado Kingsman que opera por fuera de las órbitas gubernamentales y se encarga de acabar con villanos tan malos como excéntricos. Uno de esos agentes es Eggsy (Taron Egerton), nuestro protagonista quien fuera reclutado en la primera parte por Harry (Colin Firth). La primera película se centró en la presentación de los Kingsman y en el reclutamiento de Eggsy, mientras que esta secuela se enfoca ya de lleno en el accionar de los agentes en contra de un nuevo villano, la malévola Poppy (Julianne Moore).
Tarantino finalmente estrenó su nueva película "The Hateful Eight", que recordemos estuvo en peligro de no ser realizada debido a una filtración del guión original del escritor y cineasta. Por suerte se hicieron algunos cambios que dejaron contento y motivado a Quentin para retomarla. En esta ocasión nos trae otra de esas tramas violentas que tanto le gustan, de personajes tan atractivos como repulsivos que se ven envueltos en una encrucijada que los enfrenta. La locación tiene lugar en el crudo invierno del lejano oeste en lo que aparenta ser fines del siglo XIX. Un conocido caza recompensas llamado John Ruth (Kurt Russell) está viajando hacia el pueblo más cercano para entregar a la horca a la forajida Daisy Domergue (Jennifer Jason Leigh) y poder cobrar la recompensa que ofrecen por la entrega con vida de la misma.
Vuelven Mike y sus amigos strippers, más algunos personajes nuevos que vendrían a ser la "sangre nueva" de esta historia, que en mi opinión no tuvo anteriormente ni tiene ahora mucho sentido más que el deleite hormonal del público femenino y gay. Seamos sinceros, la primera parte dirigida por Steven Soderbergh tampoco era una buena película, pero al menos trataba muy por arriba temas como el tráfico de drogas y la discriminación. En esta nueva entrega la trama no trata ningún tema en particular, sólo limita a mostrarnos a los chicos haciendo filosofía barata en un road trip super aburrido y luego por supuesto, piel, músculos y muchos cachetes traseros danzando de manera muy cursi al ritmo de temas de moda.
Los Wachowskis vuelven al ruedo con una super producción que lamentablemente no tuvo el resultado que esperaban. ¿Es un moco? No. ¿Es un peliculón que la gente no supo apreciar? Tampoco. En realidad es un buen film de aventuras y ciencia ficción, que si bien logra entretener no llega a maravillar y se torna un producto de corto o, a lo sumo, mediano plazo. Hoy en día con la cantidad de bombardeos del cine no alcanza con ser un producto aceptable, menos si el presupuesto dedicado a la producción sobrepasa los 170 millones de dólares. Lana y Larry insisten en la creación de mundos intergalácticos complejos en los que insertan una historia que más o menos funciona. El problema es que se concentran demasiado en la elaboración del contexto de la historia y no en la historia misma.
"Foxcatcher" es otra de las películas nominadas al Oscar 2015 que cuenta una historia basada en hechos reales, aunque según los desencuentros que hubo entre el luchador profesional Mark Schultz, uno de los protagonistas de la historia, y Bennett Miller, director de la película, la similitud del relato cinematográfico y los acontecimientos reales no sería tanta. Schultz, luego de entender un poco más como lo había retratado Miller en el film, se volvió una furia y arremetió contra el director en Twitter diciendo que era un mentiroso, que la película era una completa farsa y que arruinaría su carrera por manchar su nombre. Luego de una conversación privada entre ambos a raíz de lo sucedido, Schultz retornó a los medios pidiendo disculpas y diciendo que en realidad "Foxcatcher" era una de las mejores películas de la historia del cine.
"Comando especial 2" llega recargado y con varias mejoras sobre la primera entrega aunque no logra posicionarse como una gran película de comedia. En primer lugar se puede resaltar la mayor producción, con secuencias de acción más trabajadas, mejores locaciones y un trabajo de edición más canchero. Ya en la primera escena en la que tratan de arrestar a unos traficantes se nota un despliegue muy bueno a nivel visual y presentan el primer gag fuerte del metraje que incluye un forcejeo con un animal salvaje (muy divertido). La química entre Channing Tatum ("Magic Mike") y Jonah Hill ("The wolf of Wall Street") sigue siendo muy buena, demostrando que ambos tienen madera de comediantes profesionales y que pueden llevar adelante un film ellos solos. En comparación con la primera entrega, es notable la mejoría de Tatum, que toma más protagonismo sobre los gags y se pone a la par de Hill. A nivel general, el humor es bueno pero por momentos se va un poco de mambo y exhibe algunos chistes del tipo "nueva comedia americana" que no suman y la hacen más inmadura, como por ejemplo disparar al aire agarrándose las bolas o el jueguito de bromance entre los dos protagonistas que torna un tanto pesado. Lo mejor es, lejos, el humor físico. En el plano cinematográfico, el ritmo es bien dinámico y los aspectos técnicos exhiben calidad, incluidos algunos juegos de edición distintos que sirven para llamar la atención del espectador. El mayor problema llega de la mano del guión, que es prácticamente lo mismo que en la primera entrega, solo que se pulieron algunas cuestiones superficiales. Leí en otra reseña que el hecho de que en un diálogo de la película se exponga de manera explícita, en forma de guiño, el hecho de que estamos por ver "más de lo mismo, como les gusta a todos" es una genialidad por su ironía, es decir, porque nos está avisando que estamos por ver el mismo combo acción/comedia que ya vimos en 2012 y por eso la vamos a pasar muy bien... No se ustedes, pero a mi me gusta ver que las franquicias evolucionen, crezcan, sean más originales y me muestren algo mejor que lo ya visto. Presentar lo mismo puede haber sido efectivo en esta secuela, pero dudo que en una tercera parte (que ya ha sido confirmada) funcione nuevamente. En conclusión, una divertida comedia de acción que sin ser original y espectacular, logra entretener habiendo mejorado algunos aspectos de la primera entrega.
Bueno, con respecto a esta película me siento un tanto descolocado, como si no hubiera visto lo mismo que millones de personas aseguran fue muy divertido y una experiencia muy original... Sí, los protagonistas son figuras Lego animadas, pero esta cuestión no me hace verla como un producto totalmente innovador y copado como leí que lo calificaron por ahí. Innovador y atrevido fue "Team América: World Police", que usó íntegramente muñecos para su producción y se animó a un humor delirante. Acá estuvo todo muy calculado y correcto. Además, los legos eran animados... así cualquiera, diría un amigo. Con el tema del humor también me quedé un tanto dubitativo, sobre todo si les tocó como a mí tener que verla obligatoriamente doblada al latino, sin el audio original con el que se podía disfrutar de voces muy reconocidas como Liam Neeson, Chris Pratt, Morgan Freeman o Will Arnett. Hay algunos gags que divierten, pero ya de ahí resaltar este elemento como el pilar más poderoso de la producción, me parece un tanto exagerado.
Para comenzar voy a decir que la animación fue fabulosa, muy colorida y de una calidad que permitió resaltar el atractivo de este tipo de juguete, pero a esta altura del partido quedarse sólo con la calidad de la animación sería un poco básico. En este sentido, el guión me pareció sólo OK, sin muchas cuestiones nuevas como se había promocionado previamente. Sí, aparecen Batman, la Mujer Maravilla y hasta Gandalf convertidos en muñequitos armados con legos, pero este tipo de pastiche en el cine no es novedoso. Por momentos me resultaba un tanto cansador ver tantas referencias a otras películas famosas.
La trama del film se centra en Emmet, un muñeco ordinario que nunca sobresalió en nada, pero que por cuestiones del destino se ve envuelto en una aventura para salvar el mundo que lo excede. Es el elegido para derrotar al villano más malvado, el Sr. Negocios, quien busca a través del arma más poderosa, el pegamento, arruinar el mundo Lego. Entre medio, el protagonista se encuentra con una heroína llamada Estilo Libre, novia del caballero de la noche, Batman. Junto a ellos, emprende una peligrosa misión para salvar el mundo Lego y cumplir con la loca profecía de Vitrubius. Creo que a los más chicos les puede resultar divertida por el tipo de animación, pero no mucho por el humor que está claramente dirigido a un público más adulto. A estos últimos, la melancolía y el recuerdo de los queridos rastris pueden mantenerlos interesados y entretenidos, pero sinceramente creo que se ha exagerado en cuanto a los elogios desmesurados que recibió este trabajo. Se deja ver y está bien para pasar el rato, no más que eso.
"Don Jon" marca el debut detrás de cámaras del nuevo niño mimado de Hollywood, Joseph Gordon-Levitt. Debo decir que encontré su primera película bastante divertida, fresca y con chispa aunque con algunas cosas que no me cerraron del todo. En primer lugar debemos aclarar que la película es una comedia romántica, ni más ni menos. Tiene algunos toques que van un poco más allá de la típica peli de romance y estos la hacen más interesante, pero su esencia es esa. Cuando hablo de "algunos toques más", me refiero a la relación íntima entre el protagonista Jon y su pornografía y el protagonista Jon con él mismo. Este ingrediente resulta interesante, le sube el tono a la propuesta y se anima a abordar el tema de la intimidad sexual. Otra cuestión que aborda es la ridícula relación con su familia y la Iglesia a la que asiste regularmente, lugar en el cual limpia su conciencia católica como si metiera una remera sucia al lavarropas. Acá hago un pequeño parate para criticar la visión de Joseph. No se si realmente en USA es tan marcado el tema de los descendientes de italianos que son católicos, pero la verdad es que me parece un estereotipo de los más básicos, como si el católico promedio del país del norte fuera siempre de clase trabajadora, medio bruto e inmigrante. Not cool. Además de esto, se le hace una crítica a la institución, cuestión que ya hemos visto hasta el hartazgo y que se exagera demasiado. Volviendo a los aspectos positivos, otro gran pilar de la propuesta lo aporta el trío protagonista. Gordon-Levitt está más carismático que nunca, Scarlett Johansson calienta la pantalla al máximo con su sensual Bárbara y Julianne Moore, como siempre, le imprime nivel a los films en los que participa. Los tres hacen un trabajo interpretativo muy bueno. Hubiera preferido que Gordon-Levitt no caricaturizara tanto a su personaje y que no se basara en los descerebrados de Jersey Shore para darle una personalidad, pero de todas formas sale airoso y ofrece un producto de buen nivel que se deja ver amigablemente y entretiene. Hay incluso unos pequeños cameos con grandes estrellas que también van a gustarle al espectador. Como debut está más que bien, pero Joseph tiene que pensar que en su próximo trabajo detrás de cámara se le va a exigir más. Una comedia romántica de buen ritmo, humor y con algún que otro mensaje bueno para reflexionar.
Esta bizarra comedia de Seth Rogen pasó sin mucha pirotecnia por los cines argentinos, pero la verdad es que es una propuesta muy divertida si estás dispuesto a sumarte a la onda fumanchera del cast. Los diálogos, las referencias a otras películas, a la religión y a la amistad entre otros temas, son realmente hilarantes y parecen concebidas en una noche de excesos y muchas sustancias ilegales. El guión es realmente absurdo pero en el buen sentido, sin pretender ser más de lo que verdaderamente es, un producto de humor muy bizarro que se ríe de todo y de todos. No es humor inteligente, ni irónico, pero ya lo sabíamos desde que vimos el trailer promocional. Para que se ubiquen un poco sobre qué trata este film, cada uno de los actores se interpreta a sí mismo con un gran toque de caricaturización para darle gracia a la trama y elevar el grado de bizarreada. Todo transcurre en Los Ángeles, donde Jay Baruchel llega a visitar a su gran amigo de años, Seth Rogen. Después de un día de fumata, jugar a los video juegos y relajarse, Seth propone ir a una fiesta que se está dando en la casa de James Franco. Muy a pesar de Jay, que sólo quería relajarse con su mejor amigo, parten hacia la fiesta. Cuando llegan se encuentran con muchas otras celebridades que reafirman la idea de Jay de que la gente de Los Ángeles es superficial y falsa. Algunos de los que desfilan por la fiesta son Rhianna, Paul Rudd, Emma Watson y Michael Cera ("Juno") como nunca lo viste en tu vida. Entrada la noche se comienzan a suceder una serie de macabros eventos que derivan en lo que podría ser el apocalipsis bíblico. A partir de este momento, la peli nos sumerge en un estado de constante carcajada, consecuencia de las desopilantes situaciones que se suceden en la pantalla. ¿Hay que estar fumado/a para poder disfrutarla? No, no es necesario, pero sepan que todo lo que se ve en pantalla parece salido de un mal viaje marihuanero con toques de humor negro. Igualmente, se debe ser un poco cholulo y estar informado acerca de las vidas y personalidades de sus protagonistas, de lo contrario hay muchos chistes que pasarán desapercibidos. Esta es una de las mayores fortalezas de la película, pero también se constituye como una gran debilidad si no sos muy asiduo a las comedias de sus protagonistas. En conclusión, es un producto divertido y bizarro cuyo objetivo no es convertirse en la mejor comedia de la historia, sino que es muy autoconciente de los efectos que puede generar y se conforma con ello. Para largar carcajadas fáciles.
"White House Down" es la revancha del director Roland Emmerich, que finalmente pudo destrozar la Casa Blanca estadounidense área por área. Recordemos una secuencia famosa en su película "Día de la Independencia" en la que sus aliens explotaban el Capitolio y la Casa Blanca como si fueran estructuras hechas de cartas. Bueno, parece que se quedó con las ganas de ahondar en la destrucción de los emblemas de poder norteamericanos y se le ocurrió hacer este trabajo, que dicho sea de paso, tuvo una competencia que le ganó de mano con el timing, la también fallida "Olympus has fallen" de Antoine Fuqua. En mi crítica sobre esta última, hice referencia a que el director Antoine Fuqua parecía poseído por Roland Emmerich por el nivel de pirotecnia y patriotismo light que le había puesto a la producción y que esperaba que se produjera la situación inversa con "White House Down"... bueno, esperé en vano. Este nuevo trabajo de Emmerich es muuuy "Emmerich noventoso", con despliegues enormes de armamento bélico y muchas explosiones para tapar la debilidad de un guión sonso y repetitivo. Como dije antes, ya fueron las pelis de acción centradas en salvar al presidente de los Estados Unidos a través de un veterano o rebelde agente del FBI, Servicio Secreto y demás entidades de protección. Los efectos visuales y sonoros son muy buenos, lo sabemos, usted Emmerich es un genio de la pirotecnia, pero queremos otra cosa, que su cine evolucione, que nos de algo de calidad e innovador como lo hizo con "Anonymous" sobre la figura de William Shakespeare. Las comparaciones son odiosas, lo sé, pero si tuviera que elegir entre "Olympus has fallen" o "White House Down", claramente me quedo con la primera, que le gana en guión, crudeza de las secuencias de acción e interpretaciones de los protagonistas, y eso que tampoco en una joyita. Jamie Foxx es un tipo talentoso, pero como presidente de los Estados Unidos, su interpretación fue tragicómica. El perfil que le imprimieron fue erróneo, parecía un rapero-nerd a cargo del país más poderoso del mundo...muy inverosímil. Si la intención era meterle un poco más de humor al rol, el resultado no fue efectivo. Con Channing Tatum aún tengo dudas... no estoy seguro de sus habilidades interpretativas. Es como que le falta profesionalismo, carisma... no impresiona. Para ir cerrando: a los fans acérrimos de las películas de acción ligeras y buenos efectos explosivos, les va a gustar bastante. La historia de fondo no es del todo ridícula y para un espectador poco exigente enfocado en la acción, basta y sobra. Para el que va buscando algo innovador, distinto, con una historia que combine efectivamente guión y acción, se va a encontrar con uno de esos productos que ya ha visto seguramente más de 10 veces.
Bueno, ser benévolo con un producto de baja calidad en estos tiempos en los que el cine de super héroes nos ofrece trabajos tan completos e interesantes como Iron Man, Los Vengadores, Watchmen, Batman: El Caballero de la Noche y hasta el mismísimo Kick-Ass, sería una falta de respeto al espectador y tromarlo por tonto. Por desgracia, "G.I. Joe, el contraataque" es una película chata, de mucho envoltorio y poco contenido, de hecho, es inferior a la 1ra entrega que tampoco era la gran cosa pero al menos tenía un espíritu más aventurero. Se retrasaron casi un año más de lo previsto para estrenar este trabajo intentando limar algunos errores y ajustar detalles, pero ni así pudieron entregar un entretenimiento de calidad. No me quiero imaginar como era la versión anterior a los ajustes... Generalizar puede ser un poco odioso, pero un dato para tener en cuenta es que el director de esta entrega fue Jon M. Chu, el mismo de "Step Up 2" y "Never Say Never", documental sobre Justin Bieber. En una película de super héroes, en este caso un ícono de la infancia de muchas personas, se debe prestar especial atención en desarrollar un lazo que una a los personajes principales con el espectador, que lo haga vivir de alguna manera lo que vive el personaje, que le interese lo que pueda sucederle. En "G.I. Joe, el contraataque" nunca pasa eso. Si se muere uno u otro personaje resulta bastante irrelevante ya que nunca pudimos conectar con ellos. Piensen un poco como el niño que se enamoró de estos dibujos animados/juguetes, y se van a dar cuenta que lo que los atraía no era solamente el despliegue colorido de armas y batallas, sino que lo más importante era como elegíamos uno o dos personajes con los que nos identificábamos y nos copábamos. Tristemente, eso no sucedió en esta película. Acá los protagonistas son muy superficiales y tiran frases patéticas al aire. Hasbro, a mi forma de ver el cine, viene haciendo bastante agua con sus adaptaciones, que lejos de capturar el espíritu que nos había ligado a sus productos desde chicos se ha enfocado en una estrategia de marketing descerebrada. La saga "Transformers" o "Batalla Naval" son prueba feaciente de esto que digo. Sí, hay algunas escenas de acción bien realizadas y acrobacias imposibles especialmente preparadas para el disfrute del 3D, pero como digo siempre, una buena película es mucho más que despliegue técnico y explosiones hollywoodenses. Si lo que estás buscando es meramente el despliegue visual, puede que te vayas conforme a tu casa, pero de seguro no te vas a ir copado como cuando terminabas de ver un episodio en el Cablín o The Big Channel.
Steven Soderbergh entrega la que dicen, será su última película, al menos por un largo tiempo. La buena noticia es que sabemos que Steven se tienta muy fácil y seguramente nos entregue alguna producción suya no más allá del año que viene. Debo decir que últimamente no me estaban gustando demasiado sus trabajos en cine, pero con "Efectos Colaterales" creo que retomó el rumbo de esas historias interesantes con vueltas de tuerca sórdidas que tanto caracterizaron a sus producciones más famosas. "Contagio", "La Traición", "Magic Mike", fueron films que estaban ok, que zafaban (menos "Magic Mike"), pero que no llegaban a involucrar o entretener realmente al espectador como sí lo hicieron "Traffic" o la trilogía de "La Gran Estafa". Con este último trabajo se reivindica y logra una tensión, un suspenso, un entretenimiento que hace mucho no lograba. Asistí a la avant premier con uno de esos amigos que no son muy asiduos al cine, que no se apasionan por una peli, es del tipo de espectador difícil al que hay que convencer con una muy buena historia, y "Efectos Colaterales" me di cuenta que lo pudo y lo envolvió en su dinámica de traiciones e intrigas. Parte de este mérito corresponde al guionista Scott Z. Burns, un tipo con mucho talento que tiene entre sus compromisos futuros nada más y nada menos que la tarea de guionar "Dawn of the planet of the apes", secuela de la exitosa película de Rupert Wyatt, "Rise of the planet of the apes", y escribir la trama de "The Man from U.N.C.L.E." de Guy Ritchie. La temática central acerca del mundo de los fármacos es de por sí interesante y siempre generó curiosidad en la opinión pública, pero si a esto le sumamos una dinámica de traiciones y ambiciones al por mayor, la propuesta se vuelve explosiva. El cuarteto de protagonistas fue un buen acierto, sobre todo los dos centrales interpretados por Rooney Mara y Jude Law. Lo de Mara es increíble, llena la pantalla con una presencia misteriosa que hipnotiza. Jude Law está muy profesional y creíble también en su rol de siquiatra en el ojo de la tormenta. Completan el cast, un Channing Tatum cada vez más versátil y una Catherine Zeta-Jones que desde 2012 está volviendo con fuerza a la gran pantalla. Soderbergh explora nuevamente en este trabajo la sordidez humana, hasta donde somos capaces de llegar por una vida de confort, a cuántos podemos aplastar para elevarnos. "Efectos Colaterales" es un muy buen thriller que mantendrá tensionado hasta el último momento, que con sus juegos de complots y traiciones logrará hacerle pasar al espectador 106 minutos de buen cine.
Este último trabajo del multifacético Steven Soderbergh es bastante básico, por no decir aburrido. Me desconcierta a veces... tiene algunas películas que se pueden disfrutar bastante como "Traffic", "La gran estafa" o "Erin Brockovich", y por otro lado dirigió otras intrascendentes como "La Traición" o peor aún, esta llamada "Magic Mike". Estuve repasando su filmografía en estos días y me di cuenta de que todos sus títulos me habían parecido al menos buenos, excepto este trabajo sobre strippers insulsos. El trailer con la musiquita de Rihanna de fondo ya nos estaba advirtiendo que se trataba de un film liviano para mostrar a los muchachos con los pectorales al aire, pero quise darle una oportunidad y pensé que al estar comandado por Soderbergh iba a haber algo interesante para ver, alguna vuelta de tuerca sobre la trama o una exploración atractiva del mundillo del striptease, pero no.
"La Traición", como se tituló en nuestro país, es una película de acción del reconocido director de cine Steven Soderbergh, que últimamente viene apuntando a un estilo minimalista con el cuál no estoy tan a gusto. Toma historias que ya han sido presentadas en la gran pantalla como es el ejemplo de su anterior producción "Contagio", y les imprime su sello narrativo para contarla de una manera particular, minimalista y fría. Es elegante en su puesta, eso no se puede negar, tiene un ojo profesional que lo destaca de entre tantos directores mediocres y lo coloca por encima de la media, pero podría ser mucho más interesante si propusiera algo distinto, con más pimienta.
"21 Jump Street" es la adaptación de una serie ochentosa que lanzó a la fama al conocidísimo Johnny Depp y que vuelve en formato de largometraje, con 2 nuevos protagonistas, que creo se complementaron bastante bien durante su trabajo en este film. Jonah Hill ("Superbad") demuestra que es una de las nuevas caras para tomar en serio en el mundo de la comedia aportando los mejores momentos de la película, mientras que Channing Tatum ("Haywire") cumple como parte complementaria del dúo pero sin grandes momentos de talento humorístico. Para los que no conocen la historia, la policía crea un escuadrón de agentes con las características físicas necesarias para infiltrarlos en colegios secundarios y hasta universitarios con el fin de investigar los crímenes que tienen lugar entre los más jóvenes de la sociedad.